viernes, 22 de febrero de 2008

Primera parada Marsella


sadasdas   asdasda
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Marsella es nuestra segunda ciudad más grande de Francía. Ubicada sobre el mar mediterraneo, es el mayor puerto comercial de Francia. Fundada por marineros griegos de Focea hacia el 600 adc, es también la más antigua ciudad de Francia y una de las más viejas de Europa.
La ciudad cuenta con una población de más de 820.900 habitantes, y 1.605.000 personas pueblan el área urbana de Marseille provincia.






Varios fortines protegen el puerto y, en una franja de terreno que se proyecta hacia el oeste de la bahía, se encuentra la iglesia de Notre-Dame de la Garde ( http://marseille360.schnurstracks.de/flash/flashvr_15.html ) (siglo XIX), coronada por una estatua dorada de la Virgen María, que ordenó edificar San Eugenio de Mazenod, obispo de la ciudad y fundador de los Misioneros Oblatos.


Dado que el crucero tampoco nos deja estar muchas horas en la ciudad la forma mas rápida de visitar Notre-Dame es subir desde el puerto viejo (donde nos deja el autocar de la royal) con uo de los xino-xanos que se coje al lado de los tenderetes del mismo puerto y te deja directamente en la catedral, dando un paseito de unos 50 minutos por calles estrechas y empinadas. Desde arriba se tienen unas vistas de toda la zona del puerto viejo y algunos islotes en el agua... Con un poco de suerte y depende donde atraquemos podremos ver el barco desde una de las terrazas de la catedral. El coste del paseo es de 5 euros por adulto y 3 para niños entre 3 y 12 años... y no la Eli M. no colará por tener menos de doce, no hace falta intentarlo.


Marsella es nuestra segunda ciudad más grande de Francía. Ubicada sobre el mar mediterraneo, es el mayor puerto comercial de Francia. Fundada por marineros griegos de Focea hacia el 600 adc, es también la más antigua ciudad de Francia y una de las más viejas de Europa.
La ciudad cuenta con una población de más de 820.900 habitantes, y 1.605.000 personas pueblan el área urbana de Marseille provincia.






Varios fortines protegen el puerto y, en una franja de terreno que se proyecta hacia el oeste de la bahía, se encuentra la iglesia de Notre-Dame de la Garde ( http://marseille360.schnurstracks.de/flash/flashvr_15.html ) (siglo XIX), coronada por una estatua dorada de la Virgen María, que ordenó edificar San Eugenio de Mazenod, obispo de la ciudad y fundador de los Misioneros Oblatos.


Dado que el crucero tampoco nos deja estar muchas horas en la ciudad la forma mas rápida de visitar Notre-Dame es subir desde el puerto viejo (donde nos deja el autocar de la royal) con uo de los xino-xanos que se coje al lado de los tenderetes del mismo puerto y te deja directamente en la catedral, dando un paseito de unos 50 minutos por calles estrechas y empinadas. Desde arriba se tienen unas vistas de toda la zona del puerto viejo y algunos islotes en el agua... Con un poco de suerte y depende donde atraquemos podremos ver el barco desde una de las terrazas de la catedral. El coste del paseo es de 5 euros por adulto y 3 para niños entre 3 y 12 años... y no la Eli M. no colará por tener menos de doce, no hace falta intentarlo.

lunes, 18 de febrero de 2008

El Primero

A pocos meses vista del primer crucero grupal de la familia se abre este blog, en el que iremos actualizando datos sobre las paradas, camarotes, novedades, y cualquier cosa que se nos ocurra.


Para los ajemos al grupo viajante, procederemos a un pequeño resumen de cómo hemos acabado aquí… Todo comenzó con el primer crucero en la familia por parte de Gloria y Tony, acompañados de Mario y Jose. En esta primera incursión los pasajeros fueron infectados con lo que comúnmente se conoce como el mal del crucerista. Una vez afectados estos cuatro miembros fueron aleccionados en posteriores cruceros sobre el arte infectar a los demás sin que se enteren. Los descendientes de Gloria y Tony defendieron su derecho a viajar en avión o quedarse en tierra firme todo lo que pudieron, pero un ataque por sorpresa los pillo indefensos, y, sin saber como, acabaron a bordo del “voyager of the seas”. Una vez allí fue inevitable el contagio, nos atacaron con todas sus armas, bailarinas esculturales, un director de crucero cachas a mas no poder, interminables bufets, músicas de todos los estilos, incluso estaban preparados para infectar a dos pobres criaturas de dos años a base de juegos infantiles y helados…

Algunos de los que allí estuvimos ya no podemos recordar viajes anteriores, ni somos capaces de comprender como la gente sigue viajando en avión. Pero ahora ya somos parte de esa extraña secta vacacional, y no contentos con repetir viaje, nos hemos dedicado a infectar a otros inocentes. Preparaos, no sabéis la que os espera…

Si alguien tiene algo que escribir en este blog que me diga algo y se le autorizará.